Capitulo 18
Sin dueño
- Bella, si es posible y tomando en cuenta lo que tu me dices, no están de paso.
- ¿Y no existe alguna posibilidad de que yo me haya equivocado y que en realidad sean marcas de otra cosa?
- Descríbeme los síntomas.
- Bueno, Jessica estaba decaída, pálida y ojerosa, pero eso fue porque pescó un resfrío y pasó una mala noche.
- ¿Y las marcas cómo eran?
- Eran dos pequeños círculos más o menos a unos tres centímetros de separación, estaban enrojecidos alrededor y levemente cicatrizados- dije tratando de no olvidar nada que me hubiera llamado la atención en ese momento.
- ¿Y desde cuando que las tiene?
- Dijo que cuando se despertó el lunes por la mañana recién las vio, estaban en su cuello y en sus piernas- dije haciendo una mueca.
- ¿Y tus otras compañeras?
- Bueno al día siguiente me empecé a fijar que más de alguna, de hecho la mayoría, se veian en el mismo estado que Jessica y también tenían marcas en el cuello. Pero puede ser debido a la oleada de resfríos…- dije no muy convencida.
- ¿Y justo todas las resfriadas fueron atacas por el mismo insecto súper desarrollado? Bella, no creo que necesitemos más pruebas que esto que me cuentas.
- Pero si hubieran vampiros, ustedes lo sabrían ¿o no? Estuvieron toda la semana atacando gente en la ciudad, ¿No se los habrían topado ya?
- Bella, según lo que me cuentas empezaron a atacar personas el domingo, quizás incluso cerca de la madrugada. Nosotros hace mucho que dejamos de salir durante la semana debido a Sam, por lo que esos días estamos completamente aislados del mundo, debemos protegernos de él.
- Pero Edward, nadie ha muerto, tal vez solo debían alimentarse antes de seguir su viaje o algo así, ¿es posible? Pregunte tratando de verle el lado amable.
- No es así como funciona Bella. Y en cualquier caso, no podemos correr ningún riesgo. Debemos ir al avisarle a los demas de inmediato, y tú vendrás conmigo.
- No creo que esa sea una buena idea- dije titubeando.
- Todo estará bien, no te preocupes- dijo dedicándome una tierna sonrisa antes de volver a recorrer el terreno con sus penetrantes ojos negros.
Me dio la mano y me hizo caminar entre lo que supuse que era el pasillo que recordaba, pero no pude distinguir nada que me lo confirmara.
- Edward, volviste temprano- dijo una suave voz que provenía de un lugar que no podía determinar con exactitud, por la acústica de la habitación, pero parecía ser la voz de Esme.
- ¿Vienes con Bella? – dijo de pronto la inconfundible voz de Alice con clara sorpresa.
- ¿Bella? - preguntó confundido una voz masculina-... ¡Ese olor lo reconozco!
Yo me tensé de inmediato reconociendo la voz de Jasper, y Edward me apretó a su costado pasando su mano por mi cintura.
- Jasper, quédate tranquilo- dijo la voz de Alice- Bella es mi amiga.
Estábamos en la habitación de los féretros y Esme me sonreía junto a Carlisle, ambos sentados sobre las tapas de sus ataúdes. Alice estaba sentada dentro del suyo junto al de Jasper y tenía sujeta las manos de este mientras lo miraba fijamente a los ojos.
Él tenía el cabello rubio y ondulado hasta la altura de los hombros, vestía un traje militar aun más antiguo que el de Edward y sus ojos tenía el mismo color negro con el inusual fulgor rojizo que los del resto de la familia.
- Ahora entiendo dónde te metías cada viernes- dijo sonriendo a Edward, y luego me miró con curiosidad- ¿Eras tu la que estuvo aquí la semana pasada?
Yo asentí tímidamente tratando de esconderme atrás de Edward.
- Vaya, me disculpo si te espanté, es que hueles realmente bien- dijo tragando estrepitosamente- Mi nombre es Jasper el terrible, pero descuida, ese apodo me lo gané en otros tiempos.
- ¡Bella! – dijo de pronto Emmett luego de abrir su ataúd escandalosamente mientras bostezaba.
- Hola- saludé con la mano.
- Edward, ¿crees que debería despertarla?- dijo apuntando al ataúd que seguía cerrado junto al suyo- O debería simplemente…-dijo indicando un seguro en la tapa.
- ¡Emmett te oí!- dijo una voz femenina. Y la puerta de su ataúd se abrió - ¿Qué significa esto? – dijo examinándome con la mirada.
- ¿Y qué hace ella aquí?- preguntó casi ofensivamente.
- Ella viene conmigo- habló Edward.
- Si, Bella está con Edward – dijo Emmett, mientras ella me miraba como si no me encontrara lo suficientemente buena apara él- Ella es Rosalie Hale, la despiadada, pero puedes decirle Rosie.
- Lamento interrumpir las presentaciones, pero Bella y yo vinimos por una razón que no puede esperar- dijo Edward.
- ¿Que sucede hijo?- preguntó Carlisle incorporándose.
- Ha llegado un nuevo clan de vampiros a Forks.
- Comprendo – dijo seriamente - ¿Sabes cuáles son sus intenciones?- preguntó su padre luego de meditar un momento.
- Lo sospecho, y no creo que hayan venido a hacer amigos, sabes a lo que me refiero.
- ¿Edward estás seguro?- preguntó Esme.
- Bella me lo confirmó, sus compañeras de clase han sido atacadas en masa, y no creo que sea un clan de 30 vampiros.
- Tal vez nos estén buscando- dijo Jasper.
- Entonces debemos encontrarlos primero- dijo Emmett poniéndose de pie de un salto.
- Tenemos que tratar de entrar en algún tipo de entendimiento con ellos- dijo Carlisle pensando en posibles soluciones.
- Este es nuestro territorio- dijo Jasper con determinación.
- Y debemos proteger a los habitantes- agregó Esme.
- No hay tiempo que perder- dijo Alice- Edward, deberías llevar a Bella a su casa y quedarte con ella toda la noche mientras nosotros tratamos de comunicarnos con estos forasteros por las buenas.
- …O las malas- dijo Rosalie logrando una orgullosa mirada por parte de Emmett.
- ¿Pero que hay con Sam? Es peligroso para tu seguridad, no puede arriesgar tu vida por mi- dije preocupada.
- Bella, tu eres mi vida ahora- dijo haciendo que mis ojos se humedecieran de la emoción por sus palabras.
- Mi nombre es Carlisle y esta es mi familia.
- Es un placer conocer al fin al clan Cullen – dijo haciendo una educada reverencia.
- Pero no lo entiendo – dijo el hombre llamado Laurent con un acento francés- No la han marcado.
- La chica no tiene dueño – dijo decididamente James.
- La chica está con nosotros- repitió Carlisle como única respuesta.
- Bien, lo entendemos- dijo Laurent lanzando una mirada de advertencia a James- pueden llevársela, no los seguiremos.
- Pero será mejor que la marques si quieres conservarla- le dijo James a Edward- no vaya a ser que otro vampiro se te adelante, sería algo lamentable. Tómalo como un consejo.
- Mataré a quién se atreva a intentarlo- dijo lentamente Edward cargando cada palabra con una explícita amenaza.