Cap 7
Calido día nublado
Mi padre tardó mucho en despertarme al la mañana siguiente, había dormido muy poco la noche anterior, me había desvelado pensando en cierto vampiro misterioso.
- Bella ¿vienes o no?- dijo en último intento.
- ¿A dónde? - pregunté aun media dormida.
- A donde los black Bella, es sábado.
- Ah sí, claro, claro - dije frotándome los ojos.
- Bella, si no te apuras llegaremos a la cena en vez del almuerzo.
- No, no, dame 5 minutos- dije levantandome - sólo necesito 5 minutos- repetí mientras corria al cuarto de baño.
Ya en casa de Billy, yo seguía casi igual de dormida que en la mañana. No escuchaba las conversaciones, estaba jugando con mi comida sin probar nada, cuando por fin terminé mi plato, salí con Jacob y fuimos a caminar a la playa junto a su casa.
Había un viento helado que llegaba a mi cara despertándome, el día estaba nublado como era usual, metí las manos a los bolsillos de mi cazadora y apuré el paso para alcanzar a Jacob que iba un poco más adelante.
- Oye ¿dónde dejaste tu cabeza? - preguntó Jacob.
- ¿Qué?- pregunté mirando alrededor.
- Bella, es que has estado como distraída todo el día- respondió riendo.
- Estoy algo dormida- me excuse bostezando.
- Te exiges demasiado, Bella- dijo mirándome como un padre sobre protector.
- Estás hablando como Chalie- dije frunciendo el ceño.
- Pero es que tiene razón, estás todo el día en el instituto, además trabajas en la tienda de los Newton, trabajas de niñera, ni siquiera sales para distraerte, y aun así andas cansada- dijo acariciando mi mejilla.
- No es así- me excusé- hoy es un caso aparate, sólo anoche trabajé como niñera, no lo hago siempre y no estoy siempre cansada- argumenté.
- Bueno- dijo suspirando resignado.
Seguimos caminando y como yo no decía nada, Jacob me preguntó.
- Entonces ¿Cómo va todo con tu vampiro?- dijo distraídamente.
- ¡¿Qué?!- dije yo más alto de lo que pretendía y me detuve en seco mirándolo con los ojos como platos.
- Es una broma, Bella cálmate – dijo aguantándose la risa por mi reacción- lo decía por tu sueño ¿recuerdas? ¿el vampiro en tu ventana?
- Ah si, jajaja- dije riendo forzadamente y mirando hacia otro lado.
- Si que te hace falta dormir- comentó.
- Lo siento, se que estoy algo rara.
- Sólo me preocupa que te hagas cada día más aburrida- dijo mirándome con picardía.
- ¿Ah si? – dije agachándome a la orilla de la playa y lanzándole agua con la mano directamente a la cara.
- En serio, no debiste hacer eso- dijo limpiándose el agua del rostro.
Grité y me paré lo más rápido que pude para salir corriendo, mientras Jacob me perseguía.
- Puedes correr todo lo que quieras, primor, pero voy a alcanzarte de todas formas- dijo mientras se acercaba cada vez más.
Y en efecto, lo hizo, me atrapó por la espalda haciéndome caer al piso mientras reíamos descontroladamente.
- No creas que te libraste de esta- dijo tomándome por la cintura y cargándome en su hombro mientras yo pataleaba.
Sabía lo que iba a hacerme y no había nada que yo pudiera hacer para evitarlo, pero eso no me impidió gritar mientras él se reía de mí. Me llevó a la orilla del mar y se adentró hasta que el agua le llegó a la altura de las rodillas.
- Está helada, Bella- dijo para torturarme.
- No, Jacob, por favor, haré lo que quieras, seré tu esclava por todo el mes- rogué.
- Es tentador- dijo meditando.
Pero de todas formas se dejó caer en el mar conmigo encima, quedé empapada en un segundo.
- Te vas a arrepentir de esto, Black- dije tiritando cuando logré recuperar el habla, él estaba muerto de la risa.
- Es que era esto lo que te hacia falta para despertar, un buen baño helado, te estoy haciendo un favor.
- Pero que considerado eres- dije arrastrándome hasta la orilla y dejándome caer en la arena.
Jacob llegó a mi lado y nos quedamos allí recuperando el aliento hasta que mis dientes comenzaron a castañear y supimos que era hora de volver.
- Vamos, Bella- dijo levantándose y dándome una mano- no quiero que Charlie me encierre por hacer que te de una gripe.
- Voy a hacer que te encierre de todas formas- dije dándole un golpe en el brazo.
-Oh, está bien- dijo resignado- Ven aquí- agregó acercándome a él y abrazándome mientras caminábamos a su casa.
- Jacob, estás todo mojado – reclamé, pero aun así lo abracé fuertemente, de alguna extraña manera él no estaba tan helado como yo.
- ¿Y a ustedes qué les pasó? – preguntó Charlie cuando nos vio entrar completamente mojados.
- Charlie, no me vas a creer- empezó Jacob- caminábamos por la orilla cuando una ola gigante nos atrapó- terminó dramáticamente.
Yo lo miraba con incredulidad.
- Te tiró al agua ¿verdad? – preguntó Charlie mirándome.
- ¿Tu que crees? – dije alzando una ceja.
- Charlie, no puedo creer que dudes de mí- dijo Jacob haciéndose el ofendido.
- Es que ya te conozco demasiado.
- Oh, Jacob, no otra vez- dijo Billy cuando llegó por el pasillo- vas a terminar matando a Bella de un resfriado.
- ¿Por qué todos creen que fue mi culpa?- dijo Jacob- está bien si fui yo- agregó un segundo después, riendo- ven te daré una toalla.
- Necesitaré más que eso Jake- dije siguiéndolo hasta su habitación.
- ¿Quieres que te preste ropa?- preguntó.
- En serio…- dije irónica, tomando una polera que me quedaría como vestido.
- Espera, creo que hay ropa de mis hermanas en el mueble del fondo- dijo saliendo de la habitación, mientras yo aprovechaba de secarme el pelo con la tolla que me había dejado.
La habitación de Jacob era muy pequeña, tenía un mueble junto a su cama y unas cuantas repisas en la pared. Me quede mirando algunas fotos de cuando era más pequeño, su cara no había cambiado prácticamente nada, tenía la misma sonrisa radiante.
- Aquí tienes- dijo pasándome unos jeans y un suéter.
Jacob se fue al cuarto de baño a cambiarse mientras yo me ponía la ropa que me había pasado, enrollé la toalla en mi pelo, me puse unos enormes calcetines y una chaqueta de Jacob sobre el suáter y salí. Jacob estaba con ropa seca de su talla, sentado en el sillón de la sala mirando la televisión. Cuando me vio llegar trató patéticamente de reprimir una risa.
- Bella, te ves…muy bien- dijo tratando de ponerse serio.
- No te atrevas a burlarte de mí, no estaría así si no fuera por ti- dije acusándolo con un dedo- además no me veo tan mal- dije girando y logrando que se partiera de la risa.
- Creo que esa enorme cabeza de alienígena es el complemento perfecto para tu atuendo- dijo apuntando la toalla que tenía alrededor de la cabeza, mientras ambos reíamos.
- ¿Y dónde está Charlie y Billy?- pregunté cuando reparé en que estábamos solos.
- Fueron a la casa de Harry, están organizando una salida de pesca para el próximo fin de semana.
- ¡Pero si aun no se acaba el pescado que tengo en el congelador!- dije yo frunciendo el ceño.
- Bella, vas a comer pescado el resto de tu vida, acostúmbrate- dijo poniendo cara de lastima.
- No si puedo evitarlo- respondí.
- Ven vamos a ver una película- dijo Jacob haciendo un gesto para que me sentara en el sillón.
- ¿Qué están dando?- pregunté.
- En 5 minutos va a empezar “Edward scissorhands”- dijo mostrando la programación que estaban anunciando en la televisión.
- ¿Edward qué?- dije mirando la pantalla.
- Ya sabes, “El joven manos de tijeras”- dijo Jacob- ¿no la conoces?
- Claro que la conozco, sólo que no recordaba que se llama Edward- dije sonrojándome levemente.
- Eso sí que es raro en ti, sobre todo considerando que es el personaje principal- dijo mirándome extrañado- ¿acaso no te aprendes hasta los diálogos de las películas?
- No siempre- me defendí- además, hace bastante que no veía esta dije excusándome, la verdad era que su nombre no me había llamado la atención mayormente hasta ahora.
- Entonces ¿quieres verla o prefieres que busque otra?- dijo tomando el control de la televisión.
- No, esta es perfecta- dije sonriendo.
- De acuerdo- dijo volviendo a dejarlo a un lado.
Jacob tomó una manta y la extendió sobre mis piernas, ambos nos acomodamos en el sillón, nos tapamos bien y empezamos a ver la película. Un momento después Jake se encontraba profundamente dormido, pero yo seguí viéndola hasta el final mientras lloraba como una boba, conmovida por la tierna, pero triste historia de cómo una chica común y corriente se enamora de un ser que no pertenece a la sociedad. Mientras los créditos de la película salían en la pantalla, me quedé pensando en Edward, mi Edward, y en lo mucho que se complicarían las cosas si yo le confesara mis sentimientos.
Me acomodé mejor en el sillón junto a Jacob, mientras lentamente mis ojos se ibas cerrando, él giró medio dormido abrazándome, yo estaba muy cómoda allí, pero no era lo mismo que dormir con Edward, en realidad, no era nada parecido.